De acuerdo con las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación interanual en México se situó en 3.77% durante los primeros quince días de enero. Aunque la cifra fue ligeramente menor al 3.86% proyectado por especialistas, representa un quiebre en la tendencia a la baja que se había registrado al cierre del año anterior.
Por su parte, la inflación subyacente —que excluye precios volátiles como energía y alimentos sin procesar— también mostró un avance, ubicándose en un 4.47% interanual.
Factores clave del incremento de precios
El repunte inflacionario de este ciclo está directamente relacionado con ajustes fiscales y cambios en la política comercial y laboral del país:
- Impuestos especiales: El incremento en los gravámenes aplicados a cigarros y refrescos envasados fue el factor determinante en la presión sobre el rubro subyacente.
- Aranceles a importaciones: La entrada en vigor de nuevos aranceles para productos provenientes de China y otros países asiáticos sin tratado comercial ha comenzado a reflejarse en los costos operativos.
- Ajuste al Salario Mínimo: El incremento salarial anual también genera una expectativa de presión sobre los costos de servicios y productos finales.
Futuro de la política monetaria de Banxico
El aceleramiento de los precios pone en duda la continuidad de los recortes a la tasa de interés de referencia por parte del Banco de México. Actualmente, la tasa clave se ubica en 7%, tras una serie de reducciones que sumaron 425 puntos básicos desde inicios de 2024.
| Variable Económica | Dato Actual | Expectativa / Contexto |
| Inflación General | 3.77% | Aceleración menor a la esperada. |
| Inflación Subyacente | 4.47% | Mayor presión por impuestos y aranceles. |
| Tasa de Interés Actual | 7.00% | Posible pausa en la reunión del 5 de febrero. |
| Pronóstico Cierre 2026 | 6.50% | Proyección de analistas según encuesta de Citi. |
Ante este panorama, el mercado anticipa que Banxico mantendrá una postura cautelosa en su próxima reunión de febrero, postergando nuevos recortes hasta el segundo trimestre del año, una vez que se estabilice el impacto del «gasolinazo» administrativo y los nuevos costos de importación.
