El Departamento de Justicia instruyó a sus fiscales a endurecer los cargos y buscar cadenas perpetuas para los servidores públicos vinculados a los cárteles, utilizando la clasificación de "organizaciones terroristas".
De regreso de su gira en Pekín, el mandatario estadounidense evitó confirmar una investigación penal contra Raúl Castro por el derribo de avionetas en 1996, pero insistió en que hay "mucho de qué hablar" con La Habana.