Exdirector de Pemex es vinculado a proceso por violencia familiar tras desecharse el delito de violencia vicaria y un intento de perdón por parte de la víctima.
La iniciativa, impulsada bajo la narrativa de seguridad de la administración de Donald Trump, ha despertado preocupación entre analistas de inteligencia y diplomáticos europeos, quienes advierten un uso instrumental de las herramientas contraterroristas para justificar la persecución de la disidencia política progresista en el ámbito doméstico.