El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, mantuvieron una conversación telefónica este miércoles para revisar la agenda bilateral. El diálogo ocurre en un momento crítico, marcado por la planeación de una visita oficial de Trump a Beijing en abril y el vencimiento inminente del tratado de desarme nuclear START III.
Contexto de la llamada y tregua comercial
Esta comunicación es la primera de alto nivel desde el encuentro de ambos mandatarios en Busan, Corea del Sur, el pasado 25 de noviembre. En dicha cumbre, las potencias acordaron una tregua comercial de un añoque incluyó:
- Aranceles: Suspensión y rebaja mutua de gravámenes.
- Tierras raras: China levantó restricciones a la exportación de estos minerales esenciales.
- Seguridad: Compromiso de cooperación para combatir el tráfico de fentanilo.
El factor Rusia y el START III
La llamada se produjo el mismo día en que Xi Jinping sostuvo una videoconferencia con Vladímir Putin. Tanto Rusia como China han instado a la administración Trump a prolongar por un año el cumplimiento de los límites del START III, el último tratado de desarme nuclear vigente entre Moscú y Washington, el cual expira el 5 de febrero.
Puntos de fricción en la agenda
Pese a la tregua comercial, persisten tensiones geopolíticas en diversas regiones donde Beijing mantiene inversiones y alianzas estratégicas:
| Región / Tema | Motivo de tensión |
| América Latina | Acciones de EU respecto a Venezuela, Cuba y el control del Canal de Panamá. |
| Soberanía | Diferendos sobre Taiwán y el interés de Trump por Groenlandia. |
| Suministros | Iniciativa de Washington para reducir la dependencia de minerales críticos chinos. |
| Medio Oriente | La situación política y comercial en torno a Irán. |
Próximos pasos diplomáticos
Aunque Trump calificó la llamada como «excelente», la Casa Blanca aún no ha confirmado las fechas definitivas del viaje de abril. El foco de la administración estadounidense se mantiene en la reconfiguración de las cadenas de suministro y en garantizar la seguridad energética, mientras que China busca asegurar la estabilidad de sus exportaciones tecnológicas y el respeto a sus intereses en el exterior.
