El monitoreo de precios de este sábado revela que los alimentos frescos, principalmente frutas y hortalizas, han registrado un aumento del 4.8% en la última quincena. Factores climáticos en el norte del país han afectado las cosechas, reduciendo la oferta en las centrales de abasto y elevando el costo final al consumidor.
Productos como el jitomate y la cebolla lideran las alzas, presionando la inflación general por encima de las metas de Banxico. Los analistas prevén que esta tendencia se mantenga durante la Semana Santa debido al aumento estacional de la demanda. Las autoridades de economía recomiendan a los consumidores comparar precios y optar por productos de temporada para mitigar el impacto en el gasto familiar.
La volatilidad en los precios de los alimentos sigue siendo el principal reto para la estabilidad económica de los hogares mexicanos en 2026.
