Este domingo 8 de marzo de 2026, miles de mujeres transformaron el gris de las vallas metálicas de la Ciudad de México en un mural de exigencias y memoria. Desde la Glorieta de las Mujeres que Luchan hasta el Zócalo capitalino, la manifestación visibilizó el dolor de las familias buscadoras y la rabia de una generación que se niega a normalizar la cifra de 15 mujeres asesinadas diariamente en el país.
Demandas centrales y tipos de violencia denunciados
La jornada no solo fue una protesta contra el feminicidio, sino un foro para nombrar las múltiples opresiones que afectan a las mujeres en México. Los contingentes señalaron que la organización es su principal herramienta de defensa frente a un Estado que califican de indiferente.
| Tipo de Violencia | Espacio de Denuncia |
| Feminicida | Exigencia de justicia para las que ya no están y alto a la impunidad. |
| Institucional | Crítica a las vallas que protegen monumentos pero no vidas humanas. |
| Económica y Laboral | Demanda de mejores condiciones y un sistema nacional de cuidados. |
| Digital y Simbólica | Alto al acoso en redes y a los estereotipos de género opresivos. |
| Obstétrica y Sexual | Justicia para víctimas de abuso y garantía de aborto seguro y gratuito. |
El Mundial 2026: El contraste de la realidad nacional
Uno de los puntos más críticos de la manifestación fue la mención de la Copa Mundial de Fútbol 2026. Para las colectivas y madres de víctimas, la inversión y el enfoque gubernamental en un evento deportivo de gran magnitud resulta contradictorio frente a la inseguridad que viven las mujeres.
- La crítica: Las manifestantes calificaron de «burla» que el país se proyecte como un destino seguro y festivo ante el mundo mientras las madres buscadoras siguen siendo ignoradas o asesinadas.
- El reclamo: Exigieron que la misma eficiencia operativa y presupuestal aplicada al «Plan Kukulkán» para el Mundial se utilice para localizar a las desaparecidas y sentenciar a los agresores.
- Solidaridad internacional: La marcha también incluyó consignas por el fin del genocidio en Palestina y la liberación de presas políticas en la región.
Un cierre de sororidad y exigencia política
Tras más de siete horas de movilización, el mitin en el Zócalo concluyó con un llamado a no soltar la lucha. Las asistentes enfatizaron que estar viva en México no debería ser considerado un logro, sino un derecho garantizado. A pesar del agotamiento emocional, el mensaje fue claro: la reforma de leyes y el acompañamiento a sobrevivientes continuarán hasta que la justicia sea la norma y no la excepción.
