La senadora Beatriz Robles advirtió que el uso indebido de pozos destinados al sector agrario para la venta de agua en pipas podría no ser un caso único. Explicó que este esquema permite a particulares evitar el pago de derechos federales, ya que el agua para producción de alimentos está exenta de cobro, pero en realidad el recurso se desvía para su venta con fines comerciales y domésticos.
El caso de El Marqués como referente
Robles hizo eco de las investigaciones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que involucran a la familia del diputado Mario Calzada. Según la legisladora, en dicho caso se detectó que el recurso hídrico no cumplía con su función social de producir alimentos, sino que alimentaba un negocio de distribución privada:
- Enriquecimiento ilícito: La senadora calificó la práctica como un lucro indebido a costa de un recurso nacional y del pueblo queretano.
- Uso doméstico: Se señaló que el agua de estos pozos agrícolas termina siendo vendida en zonas urbanas y residenciales a través de pipas.
Sanciones y vigilancia ciudadana
Ante la gravedad de la situación, la legisladora informó que las autoridades federales ya procedieron con la revocación de las concesiones involucradas y la aplicación de multas económicas. Estas medidas se tomaron luego de confirmar que las pipas continuaron operando a pesar de las sanciones iniciales.
Finalmente, Beatriz Robles hizo un llamado a la ciudadanía para mantenerse alerta ante la circulación de unidades de transporte de agua, sugiriendo que muchas de ellas podrían estarse abasteciendo de manera ilegal en pozos agrarios. Reiteró que la vigilancia será clave para frenar el aprovechamiento irregular del agua en un estado que enfrenta importantes retos hídricos.
