Tras el envío de su iniciativa de reforma electoral a la Cámara de Diputados, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abordó las tensiones surgidas con sus aliados legislativos. Durante su conferencia matutina del 5 de marzo, la mandataria rechazó calificar como «traición» las posturas divergentes del Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), insistiendo en que el debate democrático permite visiones diferentes dentro de la misma coalición.
Relación con los Aliados y el Horizonte 2027
Sheinbaum subrayó que su prioridad fue cumplir con el compromiso hecho ante la ciudadanía de presentar la reforma bajo sus términos originales, independientemente de las negociaciones internas en el Congreso.
- Diferencias de criterio: La presidenta señaló que es natural que existan puntos de vista distintos en el Poder Legislativo y que cada partido deberá explicar sus razones.
- Futuro de la coalición: Respecto a si estos roces afectarán la alianza para las elecciones intermedias de 2027, la mandataria afirmó que esas definiciones corresponden a los partidos en su momento.
- Ejes inamovibles: Reiteró su postura contra las listas de plurinominales controladas por las cúpulas y la necesidad urgente de reducir los costos electorales.
Crítica a la Oposición y «Denostaciones»
La titular del Ejecutivo Federal denunció lo que llamó una «virulencia» en el lenguaje de personajes de la oposición, señalando específicamente a figuras como Macario Schettino y Diego Fernández de Cevallos.
«A mí ni me afecta, pero llama la atención: ¿dónde quedaron los argumentos? Ya es el insulto sin sustento ante una propuesta que busca austeridad», declaró la mandataria en el Salón Tesorería.
Defensa del Proyecto Democrático
Ante las críticas que sugieren que la reforma busca instaurar un «partido de Estado», Sheinbaum Pardo volvió a rechazar categóricamente dichas afirmaciones. Sostuvo que la esencia de la iniciativa es devolver el poder de elección al pueblo (especialmente en el caso de los plurinominales) y optimizar el uso de los recursos públicos, sin vulnerar la pluralidad política del país.
La presidenta concluyó que esperará el desarrollo del debate y la votación en San Lázaro, enfatizando que su administración se mantiene abierta al diálogo pero firme en los principios de la «Cuarta Transformación».
