Luego de que el Pleno de la Legislatura local aprobara un exhorto dirigido al Poder Ejecutivo para reconocer al sarape y al telar de pedal como patrimonio cultural inmaterial de Querétaro, artesanos del municipio de Colón expusieron la relevancia histórica, económica y cultural de esta tradición, así como los retos que enfrenta actualmente.
Dolores Antonio Prado Moreno, presidente de la Asociación Civil de Artesanos de Colón, señaló que el sarape ha acompañado momentos clave en la historia del municipio, desde la conformación de la Villa de Colón en 1882 hasta la Declaratoria de Municipios Libres en 1923. Indicó que hoy la asociación agrupa a 22 familias, aunque en la década de 1980 más de 100 familias dependían de la actividad textil como principal fuente de ingresos.
Entre los principales desafíos, mencionaron la competencia de productos importados de bajo costo, que se comercializan a precios considerablemente menores que las piezas artesanales elaboradas en telar de pedal. De acuerdo con los testimonios, mientras un sarape artesanal puede alcanzar un precio aproximado de mil pesos debido al tiempo y materiales empleados, productos industrializados similares se ofertan entre 200 y 300 pesos.
Leonor de León Aguilar, artesana con 13 años de experiencia en telar de pedal, explicó que la elaboración de un sarape puede tomar hasta ocho días, dependiendo del diseño. Señaló que trabajan principalmente con lana y han incorporado técnicas como el uso de tintes naturales y el desarrollo de nuevos diseños en coordinación con instituciones educativas.
Por su parte, Cristóbal Vega Prado, cronista municipal de Colón, refirió que la tradición textil en la región data de 1750 y ha atravesado distintas etapas de crecimiento y reducción. Añadió que en años recientes se han impulsado proyectos para fortalecer la actividad, entre ellos la conformación de una nueva asociación de artesanos y la realización de concursos nacionales de sarape en el municipio.
El exhorto aprobado busca que el Ejecutivo estatal formalice el reconocimiento del sarape como patrimonio cultural inmaterial, lo que permitiría establecer acciones orientadas a su preservación, promoción y desarrollo en Querétaro.
