La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, desató una fuerte polémica durante su intervención en la Asamblea regional tras su accidentado viaje a México. La mandataria conservadora defendió el legado español en el continente americano y lanzó duras críticas contra la interpretación histórica que promueven los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Pedro Sánchez.
Declaraciones sobre la identidad y el pasado
Ayuso cuestionó la narrativa oficial del gobierno mexicano sobre la época prehispánica y defendió el proceso de colonización como el origen de la nación actual:
- Origen de la nación: Afirmó categóricamente que «México no existió hasta que llegaron los españoles», argumentando que la unión y el mestizaje son los pilares de la identidad mexicana.
- Alusión al ‘tzompantli’: Cuestionó el pasado previo a la llegada de España mencionando el hallazgo de muros de cráneos (tzompantli) en Ciudad de México, sugiriendo una visión crítica sobre las civilizaciones antiguas.
- Crítica al «comunismo»: Acusó a la izquierda de «retorcer la historia» para fomentar el resentimiento y la pobreza, eliminando conceptos como la fe, la nación y la propiedad.
Denuncia de boicot diplomático
La mandataria madrileña, que interrumpió su gira por México cuatro días antes de lo previsto, sostiene que su viaje fue saboteado:
- Responsables: Acusó directamente al presidente español, Pedro Sánchez, de haber enviado la orden a Sheinbaum de «reventarle el viaje».
- Seguridad: Calificó a México como un país «profundamente violento y peligroso» y aseguró que el clima de hostilidad la puso en peligro personal.
- Justificación económica: Defendió su visita señalando que el 98% de la inversión mexicana que llega a España se concentra en Madrid, por lo que su labor institucional era de carácter puramente laboral.
Contexto de la gira
Originalmente, la visita de Ayuso estaba programada del 3 al 12 de mayo, pero fue cancelada el viernes 8 de mayo. Mientras Ayuso denuncia una persecución política, la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado públicamente la existencia de cualquier boicot, enmarcando la situación en las diferencias ideológicas naturales entre sus administraciones.
