Por segunda vez en un periodo de seis meses, la diputada de Morena, Hades Aguilar Castillo, se encuentra bajo escrutinio tras la difusión de facturas pagadas con recursos del Congreso del Estado de Guanajuatopor servicios de cirugía estética y plástica. El Poder Legislativo local no ha emitido una postura oficial sobre la validación de estos gastos personales con erario público.
Detalles de las facturas y el procedimiento
La documentación revela que el beneficiario de los pagos fue el Congreso del Estado, mientras que el servicio fue recibido por la legisladora:
- Monto: 26 mil 286 pesos.
- Especialista: Dr. Jaime Alejandro Delgado Borunda.
- Lugar: Hospital Joya en Guadalajara, Jalisco.
- Fecha: La atención ocurrió el 16 de noviembre de 2024, con una estancia de tres días.
Adicionalmente, se detectó otra factura por 2 mil pesos expedida por el Dr. Carlos Alejandro Molina, especialista en cirugía plástica con sede en León, así como comprobantes de medicamentos y análisis clínicos cargados a la cuenta del erario.
La defensa de la legisladora: «Es por anemia»
Ante los señalamientos, la también aspirante a la alcaldía de Salamanca subió a la tribuna parlamentaria para rechazar cualquier ilegalidad. Hades Aguilar argumentó que los procedimientos no fueron estéticos, sino intervenciones necesarias para tratar un problema de salud crónico.
“Aquí tenemos los documentos donde aparecen transfusiones sanguíneas, precisamente por un problema de anemia que tengo desde hace tiempo”, afirmó la diputada.
La legisladora calificó las críticas como ataques de «aves de rapiña» y aseguró que se vio obligada a revelar su estado de salud ante la presión mediática, insistiendo en que los gastos están debidamente justificados como atención médica de urgencia o necesaria.
Contexto político
Este escándalo ocurre en medio de las aspiraciones políticas de Aguilar Castillo y pone en duda los mecanismos de control del gasto en el Congreso de Guanajuato, donde los recursos destinados a servicios de salud para legisladores parecen permitir el pago a especialistas en cirugía estética sin una auditoría interna estricta que distinga entre salud funcional y procedimientos cosméticos.
