En un encuentro de alta tensión y hostilidad táctica, Pumas de la UNAM logró salir con vida del Estadio Ciudad de los Deportes al empatar 0-0 ante Cruz Azul en el primer capítulo de la Gran Final del torneo Clausura 2026 de la Liga MX. El conjunto universitario repitió la dosis defensiva que lo llevó hasta la última instancia del campeonato, frustrando el ímpetu de una escuadra celeste que dominó las acciones pero careció de contundencia.
Con un aforo que superó los 30 mil espectadores y tiñó las tribunas de azul y blanco, el cuadro local intentó sacudirse los fantasmas de sus pasadas finales perdidas en dicho recinto. Sin embargo, se topó con un bloque defensivo auriazul que, con los dientes apretados, aguantó cada embate y trasladó toda la presión de la serie al partido de vuelta que se disputará el próximo domingo en el Estadio Olímpico Universitario.
Navas se viste de héroe y el VAR ahoga el grito de gol
Cruz Azul generó las opciones más claras de peligro a lo largo de los primeros 90 minutos, pero careció de la puntería necesaria y se estrelló contra la figura del guardameta costarricense Keylor Navas. El experimentado arquero felino desactivó el ataque cementero con dos atajadas cruciales a remates directos de José Paradela y Agustín Palavecino, sumado a un disparo al poste por parte del mediocampista celeste Carlos Rodríguez.
La gran polémica del encuentro llegó tras una jugada donde el propio Carlos Rodríguez cayó derribado dentro del área penal por una falta del defensor universitario Álvaro Angulo. En primera instancia, el árbitro central Ismael López Peñuelas decretó la pena máxima en favor de La Máquina; no obstante, tras ser llamado por el VAR y revisar la jugada en las pantallas, corrigió la marcación al detectar un fuera de juego previo en la acción, ahogando las celebraciones locales.
Frustración en la tribuna y control operativo
Conforme avanzó el cronómetro en la segunda mitad, el partido se tornó ríspido, caracterizado por constantes faltas, reclamos arbitrales y una visible desesperación del bando local. Ante la muralla impuesta por Pumas y los recurrentes despejes de Navas, un sector de la afición cruzazulina descargó su frustración reincidiendo en el grito discriminatorio, lo que activó las alertas de los protocolos de la Liga MX en las tribunas.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México reportó un saldo blanco tras el pitidazo final, gracias a la implementación del operativo Estadio Seguro. El despliegue de protección civil incluyó los siguientes elementos:
- Policías preventivos: 3,000 efectivos desplegados en los perímetros del inmueble.
- Policía Auxiliar: 1,800 agentes encargados de la seguridad en accesos, pasillos, gradas y a nivel de cancha.
- Unidades terrestres: 64 vehículos oficiales, 31 motocicletas, cuatro grúas y un autobús.
- Vigilancia aérea: Un helicóptero del agrupamiento Cóndores coordinó el monitoreo desde el espacio aéreo del estadio.
Con este resultado, la moneda queda en el aire. Pumas buscará coronarse ante su gente cobijado por los colores azul y oro de su comunidad, mientras que Cruz Azul estará obligado a proponer un partido perfecto como visitante para romper la paridad y adjudicarse el título del balompié nacional.
