Durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, denunció de manera frontal la existencia de una estrategia política coordinada por sectores de la ultraderecha que busca proyectar una falsa narrativa de ingobernabilidad, caos y «ebullición social» ante la comunidad global, a tan solo 48 horas de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Como eje central de su argumentación, la mandataria exhibió públicamente en el Salón Tesorería al empresario Ricardo Salinas Pliego, presidente de TV Azteca, acusándolo de incitar de forma explícita a la violencia y a la desestabilización en el marco de la coyuntura deportiva internacional.
La exhibición de Salinas Pliego y la teoría de los extremos
Sheinbaum Pardo presentó un fragmento de una entrevista reciente del dueño de Grupo Salinas con la periodista Adela Micha, donde el magnate descalifica las movilizaciones pacíficas e insta a emprender medidas de presión drásticas contra la actual administración federal.
“A lo mejor es necesario hacer una huelga en cierto momento. A lo mejor es necesario presencia física y bloquear los accesos, nada de que manifestación de blanco y pacífica. ¡Vale madre! Ya lo hicieron y no sirve para nada, tiene que ser más ruda”, expresa Salinas Pliego en el material expuesto.
Al ser cuestionada sobre si el empresario financia u opera detrás de las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que mantienen colapsado el centro histórico, la titular del Ejecutivo aclaró con responsabilidad que no cuenta con pruebas jurídicas, pero enfatizó el paralelismo ideológico: «No tengo pruebas, pero digo que si los extremos se juntan (…). Cómo es que este empresario que utiliza su televisora contra el gobierno de México llama a la violencia… y al mismo tiempo, las personas que están aquí en el centro de la Ciudad», apuntó.
Respaldo policial y contención en la caseta de Tlalpan
La presidenta vinculó las declaraciones de Salinas Pliego con los incidentes registrados el pasado lunes de junio en el acceso sur de la capital, donde elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México interceptaron y contuvieron autobuses con estudiantes normalistas procedentes de Ayotzinapa que pretendían ingresar al Zócalo portando presuntos artefactos explosivos.
Sheinbaum externó un reconocimiento público al «buen trabajo» preventivo de la policía capitalina y justificó la colocación de vallas de acero en recintos históricos y vialidades como un protocolo elemental para salvaguardar la integridad de la ciudadanía y de las delegaciones internacionales que arriban por el torneo.
Garantía absoluta para la inauguración de la Copa del Mundo
A un día de conmemorarse el aniversario de la matanza estudiantil del «Halconazo» (10 de junio de 1971), la jefa del Estado mexicano enfatizó que su administración se rige bajo una política de cero represión, garantizando que no se utilizará la fuerza pública para acallar las demandas sociales, pero tampoco se permitirá que las protestas empañen la proyección de paz del país.
Finalmente, Claudia Sheinbaum envió un mensaje de tranquilidad a la afición nacional y extranjera, asegurando que el partido inaugural entre México y Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México se desarrollará bajo condiciones de total orden: «Se garantiza la inauguración, está garantizada. No hay problema, se va a desarrollar la inauguración y no vamos a caer en ninguna provocación (…) En México no hay un asunto que tenga que ver con un descontento social, no existe. El Mundial se va a disfrutar», concluyó.
