La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fijó una postura diplomática firme frente a las recientes declaraciones de Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia, quien declaró formalmente a las organizaciones delictivas de origen mexicano operantes en su territorio como un «objetivo militar». Durante su conferencia matutina de este viernes 26 de junio de 2026, la mandataria mexicana llamó a separar las divergencias ideológicas de las agendas institucionales y exhortó a que «cada quien se encargue de su parte».
El pronunciamiento ocurre en un momento de transición política en el país andino, tras un proceso electoral donde de la Espriella, de corte conservador, obtuvo el triunfo institucional según el Consejo Nacional Electoral (CNE) colombiano.
Cooperación histórica por encima de la ideología
Al ser cuestionada por la prensa respecto al tono militarista del próximo mandatario colombiano, Sheinbaum Pardo precisó que el intercambio de inteligencia y las estrategias de seguridad binacionales responden a acuerdos institucionales de largo plazo, independientes del gobernante en turno:
- Esquema institucional: La jefa del Ejecutivo aclaró que los mecanismos de comunicación estratégica involucran directamente a las Fuerzas Armadas de México y de Colombia, operando con regularidad desde administraciones pasadas.
- Respeto a la soberanía: La mandataria insistió en que las diferencias conceptuales entre los proyectos de nación de ambos países no deben traducirse en confrontaciones mediáticas o decisiones unilaterales que afecten la diplomacia.
«Hay colaboración y hay cooperación con Colombia, desde hace mucho tiempo… Colombia que se encargue de su parte y nosotros nos encargamos de nuestra parte, porque las diferencias políticas que pueda haber entre un proyecto de nación y otro en un país y otro, no deberían traducirse en asuntos de este tipo», enfatizó.
La advertencia de Abelardo de la Espriella sobre el Cauca
El diferendo discursivo se originó a raíz de una entrevista concedida por Abelardo de la Espriella a un medio de comunicación en Colombia, donde delineó los ejes de su próxima estrategia de pacificación interior y lanzó una advertencia directa a las células transnacionales y disidencias que operan en las regiones cocaleras:
| Región Afectada / Objetivo | Grupos Criminales Señalados | Declaratoria / Línea de Acción |
| Departamento del Cauca | Cárteles de droga originarios de México. | Clasificación formal como objetivo militar del Estado colombiano. |
| Eje de Seguridad Andino | Disidencias de las FARC y facciones locales («mordiscos»). | Persecución táctica frontal sin concesiones normativas ni consideraciones políticas. |
De la Espriella acusó a estas facciones de ser las principales responsables de la violencia y el derramamiento de sangre en las comunidades del Cauca, prometiendo una respuesta armada e institucional bajo su mandato. Ante esto, la postura de la administración de Sheinbaum reitera que, si bien se mantendrán abiertos los canales de apoyo táctico, la soberanía territorial dictamina que cada nación debe resolver de manera autónoma las problemáticas delictivas dentro de sus fronteras geográficas.
