La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, evitó confrontar de manera directa las declaraciones emitidas por Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos (zar antidrogas). Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria minimizó los señalamientos de la funcionaria estadounidense respecto a las investigaciones contra servidores públicos coludidos con el narcotráfico y aprovechó el espacio para deslindar el territorio nacional de la síntesis primaria de fentanilo.
Divergencias bilaterales y redes de protección política
Al ser cuestionada sobre la postura de la administración de Donald Trump, Sheinbaum Pardo argumentó que resulta complejo responder de forma individual a cada pronunciamiento de los funcionarios de la Unión Americana, toda vez que ambos gobiernos sostienen mesas de trabajo periódicas de alto nivel. Sin embargo, reconoció la existencia de discrepancias estructurales en la estrategia binacional.
«Es su opinión, nosotros pensamos algo distinto», acotó la jefa del Ejecutivo mexicano.
La controversia se originó tras una entrevista concedida por Carter al programa American Thought Leaders, donde la funcionaria estadounidense afirmó que Washington mantiene operaciones en marcha orientadas a confiscar fondos financieros y desmantelar redes de protección política en México:
- Investigaciones gubernamentales: La zar antidrogas estadounidense enfatizó que los esfuerzos actuales apuntan directamente a los funcionarios públicos integrados en estructuras gubernamentales que han facilitado las operaciones logísticas de las organizaciones criminales.
- Advertencias ejecutivas: Carter atribuyó el dinamismo de la colaboración actual al cumplimiento de las advertencias emitidas por el presidente Donald Trump sobre el uso de capacidades tácticas unilaterales en caso de que México no muestre cooperación efectiva.
Inteligencia compartida y la caída de «El Mencho»
A pesar de las tensiones discursivas, las declaraciones de la funcionaria de la Casa Blanca confirmaron un nivel de cooperación sin precedentes en materia de operaciones de alto impacto. Como prueba del progreso significativo en el combate al crimen organizado, Carter elogió la intervención coordinada por el general Ricardo Trevilla Trejo al frente de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa).
Dicha sinergia operativa hizo posible el despliegue de la Guardia Nacional y las Fuerzas Armadas Mexicanas que culminó con el abatimiento del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», el pasado 22 de febrero en el municipio de Tapalpa, Jalisco. La funcionaria de la Casa Blanca detalló que las agencias estadounidenses proporcionaron los datos de inteligencia de geolocalización esenciales para que las tropas mexicanas ejecutaran la neutralización del capo.
Agenda de México: Tráfico de armas y la aclaración del fentanilo
Frente a las exigencias de la administración estadounidense, la presidenta de México delineó las prioridades y reclamos de la agenda nacional en materia de seguridad fronteriza, enfocando las peticiones en dos vertientes:
- Frenar el flujo de armamento: Exigió al gobierno de Estados Unidos implementar operativos rigurosos en sus estados fronterizos para detener el tráfico ilícito de armas de fuego de alto poder que ingresan de contrabando a territorio mexicano y arman a los cárteles.
- Prevención de adicciones: Urgió a las autoridades sanitarias estadounidenses a desplegar programas de salud pública eficaces encaminados a reducir los índices de consumo y la demanda interna de estupefacientes.
Finalmente, Sheinbaum Pardo reafirmó la postura técnica de su administración —línea institucional heredada del periodo de Andrés Manuel López Obrador— respecto a la cadena de suministro de drogas sintéticas. Sostuvo que las inspecciones de las fuerzas federales confirman que los laboratorios clandestinos locales se dedican mayoritariamente a la síntesis de metanfetaminas. En el caso específico del fentanilo, precisó que únicamente se han detectado tres puntos dedicados al troquelado o confección de pastillas utilizando precursores químicos y materia prima que ya ingresa procesada desde el exterior, descartando la fabricación del opioide desde cero en laboratorios mexicanos.
