El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó de manera inmediata al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) reanudar los controles de tránsito como método para arrestar a migrantes indocumentados. Esta instrucción presidencial revierte la decisión que la propia agencia migratoria había anunciado apenas un día antes, cuando suspendió temporalmente dichos retenes viales tras la muerte de dos personas en Texas y Maine a manos de sus agentes.
A través de un mensaje público, el mandatario republicano defendió la dureza de la estrategia migratoria y calificó los retenes vehiculares como una de las herramientas más importantes y eficaces del ICE para la remoción de presuntos criminales que, según sus declaraciones, ingresaron al país bajo la administración previa.
Muertes en operativos de detención e indignación internacional
La confrontación por el uso de la fuerza en las operaciones de control de tránsito se agudizó tras registrarse incidentes letales consecutivos en el marco de la campaña de deportaciones masivas:
- Casos recientes: Un agente del ICE abatió en Maine al ciudadano colombiano Joan Sebastián Guerrero, sumándose al fallecimiento del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, quien murió una semana antes tras ser tiroteo por oficiales en Houston, Texas.
- Balance general: Desde el inicio de las operaciones de deportación a gran escala, se han documentado al menos 10 muertes vinculadas directamente a operativos de inmigración en campo, de las cuales cuatro involucraron persecuciones o detenciones en vehículos.
- Decesos en custodia: De manera paralela, se informó el fallecimiento del ciudadano venezolano Jesús Manuel Arenas-Silva, de 45 años, mientras era trasladado entre estaciones de detención en Georgia, convirtiéndose en el deceso número 22 registrado bajo la custodia del ICE.
Reacciones internacionales y denuncias de organismos civiles
La política ejecutiva del gobierno estadounidense detonó el rechazo de gobiernos extranjeros y organizaciones internacionales de derechos humanos:
- Gustavo Petro: El presidente de Colombia instó a denunciar a escala internacional al ICE por supuestos crímenes de lesa humanidad debido al homicidio de Guerrero. Del mismo modo, cuestionó la falta de un posicionamiento enérgico por parte de su homólogo electo, el derechista Abelardo de la Espriella.
- Amnistía Internacional: La organización civil señaló que la militarización de los operativos del ICE prioriza cuotas de detención por encima de las vidas humanas, permitiendo que agentes actúen con impunidad en zonas civiles.
- Human Rights Watch y ACLU: Un informe conjunto reveló que decenas de personas recluidas en el centro de detención de Camp East Montana, Texas, denunciaron haber sido objeto de agresiones físicas o atestiguar abusos por parte del personal de seguridad de la instalación.
Por otro lado, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reforzó su llamado a los migrantes irregulares para que opten por el esquema de «autodeportación» a través de la plataforma digital CBP Home, la cual ofrece un incentivo económico de 2 mil 600 dólares. En el plano político local, el zar fronterizo Tom Homan respaldó las medidas punitivas de la Casa Blanca y atribuyó a la retórica de los legisladores demócratas la violencia dirigida hacia las corporaciones de seguridad del Estado.
