Fiscales estadounidenses solicitaron formalmente la pena de cadena perpetua para Ismael «El Mayo» Zambada García, cofundador del Cártel de Sinaloa. A través de una moción dirigida al juez Brian M. Cogan, de la corte del Distrito Este de Nueva York, las autoridades judiciales señalaron al capo como uno de los narcotraficantes más prolíficos y poderosos a nivel mundial, acusándolo además de haber pagado millones de dólares en sobornos a todos los niveles del gobierno mexicano. La solicitud se presenta días antes de la audiencia de sentencia programada para el próximo 20 de julio.
El documento judicial detalla que Zambada García lideró una organización criminal caracterizada por una violencia extrema. Los fiscales argumentan que, bajo su supervisión directa, el Cártel de Sinaloa traficó millones de kilogramos de drogas letales hacia el territorio estadounidense, incluyendo cargamentos masivos de cocaína, fentanilo y metanfetamina.
Sobornos, violencia organizada y decomiso multimillonario
De acuerdo con los señalamientos de la fiscalía, «El Mayo» empleó de manera sistemática a cuerpos de sicarios armados para agredir, torturar y asesinar a rivales o colaboradores con el fin de expandir y proteger las operaciones del grupo criminal. Asimismo, destacaron la magnitud de la red de corrupción que el acusado presuntamente tejió dentro del sistema de seguridad pública, el ejército y la política en México para garantizar la libre operación de sus actividades ilícitas.
Aunado a la pena de prisión de por vida, el Ministerio Público de los Estados Unidos exige el decomiso de 15 mil millones de dólares. Este monto económico ya se encuentra establecido dentro de las cláusulas del acuerdo de declaración de culpabilidad que el imputado aceptó previamente.
La postura de la defensa y antecedentes del caso
El abogado defensor de Zambada, Frank Pérez, manifestó su conformidad con la eventual aplicación de la cadena perpetua para su cliente. Sin embargo, solicitó al tribunal que se considere que el acusado optó por declararse culpable y que no ha obstruido los procesos de la justicia norteamericana. Con base en esto, la defensa pidió que la condena se cumpla en un centro penitenciario que cuente con las instalaciones y los servicios médicos necesarios para atender las enfermedades crónicas que padece el exlíder criminal.
Ismael «El Mayo» Zambada fue detenido por agencias de seguridad estadounidenses el 25 de julio de 2024 en un aeropuerto privado cercano a Nuevo México, donde también se capturó a Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán. Tras su arresto, Zambada denunció públicamente haber sido engañado y privado de la libertad por Guzmán López con el objetivo de entregarlo de manera forzada a las autoridades de los Estados Unidos.
