El presidente de Argentina, Javier Milei, acusó públicamente al gobierno de México de participar en el financiamiento de una campaña mediática y política orientada a desacreditar a su administración de cara a los próximos procesos electorales en el país sudamericano. Durante una entrevista concedida a la emisora Radio Mitre, el mandatario afirmó que existió injerencia extranjera promovida por sectores progresistas internacionales para frenar el avance de sus reformas económicas.
El Ejecutivo argentino sostuvo que un 25% de los fondos utilizados en dichas acciones provendrían del gobierno de Brasil, señalando además la implicación del Partido Demócrata de Estados Unidos y del gobierno de México, sin presentar cifras específicas ni pruebas documentales sobre el presunto financiamiento.
Tensión diplomática con Brasil y contexto regional
Las declaraciones del presidente argentino se producen en un escenario de fricción diplomática en la región:
- Llamado a consultas: La Cancillería de Brasil llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, tras los señalamientos proferidos por Milei durante el lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro en São Paulo.
- Restricciones de visita: El mandatario argentino cuestionó la negativa judicial que le impidió visitar al expresidente Jair Bolsonaro en su residencia, contrastando la medida con el permiso otorgado anteriormente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva para reunirse con Cristina Fernández de Kirchner.
- Proyección política: Milei enmarcó las presuntas campañas en un intento por incidir en los comicios presidenciales de la región, argumentando que su modelo de gobierno es percibido como un contrapeso ideológico a nivel internacional.

