Con el respaldo de todas las fuerzas políticas, el Congreso local integró este modelo de atención integral dentro de las instituciones de salud públicas y privadas de la entidad. La reforma busca transformar la experiencia hospitalaria de las madres y padres que atraviesan por el fallecimiento de un hijo, un proceso que históricamente ha sido minimizado o invisibilizado dentro del entorno médico.
La diputada Leonor Mejía Barraza, impulsora del dictamen, señaló ante el Pleno que la pérdida de un bebé representa uno de los dolores más profundos para el ser humano, por lo que el sistema sanitario debe estar preparado para reconocer, respetar y acompañar este duelo con la máxima sensibilidad y profesionalismo.
Acciones clave del Código Mariposa
La nueva legislación establece directrices claras que los hospitales y centros de salud en Querétaro deberán implementar de manera obligatoria:
- Identificación visual: Colocación de una mariposa (habitualmente de color morado o arena) en la cabecera de la cama, expediente clínico o puerta de la habitación para alertar al personal que la paciente se encuentra en proceso de duelo.
- Espacios privados: Habilitación de habitaciones o áreas de recuperación específicas, evitando que las madres que perdieron a sus hijos compartan espacio con aquellas que tienen a sus recién nacidos sanos.
- Capacitación del personal: Formación obligatoria para el personal médico, de enfermería y administrativo en materia de atención con empatía, uso de lenguaje adecuado y soporte emocional.
- Acompañamiento integral: Garantía de atención psicológica inmediata durante la estancia en el hospital, así como el seguimiento de salud mental posterior al alta médica.
Esta reforma alinea a Querétaro con otras entidades del país que ya han adoptado el Código Mariposa, avanzando hacia la consolidación de un sistema de salud que prioriza la salud emocional, el trato digno y el respeto a la dignidad humana en los momentos de mayor vulnerabilidad familiar.
