La dirigencia nacional de Morena, a través de Ariadna Montiel, manifestó desconocer las versiones periodísticas que vinculan a Jaime Bonilla, líder del Partido del Trabajo en Baja California y exgobernador de la entidad, con presuntas labores de colaboración para el FBI. Ante los cuestionamientos sobre el tema, la lideresa partidista enfatizó que el movimiento no tomará decisiones ni fijará posturas con base en simples acusaciones de terceros, por lo que instó a actuar con cautela y evitar narrativas que busquen perjudicar o beneficiar a militantes en el contexto de las tensiones políticas locales.
Antecedentes de las versiones sobre la agencia estadounidense
Las especulaciones sobre la relación del exmandatario con la agencia de investigación norteamericana se remontan a investigaciones periodísticas pasadas, las cuales señalaban que Bonilla habría fungido como informante confidencial entre 2000 y 2001 en un caso de presunta corrupción vinculado al Distrito de Agua de Otay en California. Según reportes como los difundidos en su momento por el diario Los Angeles Times, el político presuntamente utilizó equipo de grabación facilitado por las autoridades federales e incluso rindió testimonio ante una corte de San Diego en 2003, aunque en México no existe una indagatoria formal al respecto.
Conflicto político en Baja California y llamado a la unidad
El resurgimiento de estas versiones ocurre de forma paralela a las marcadas diferencias políticas entre Jaime Bonilla y la gobernadora Marina del Pilar Ávila, las cuales se intensificaron tras la filtración de un video donde supuestamente el petista lanza amenazas hacia la mandataria estatal. Mientras Bonilla ha rechazado la autenticidad de las acusaciones calificándolas de cortinas de humo, la dirigencia de Morena reiteró el llamado a mantener la cordialidad, enfocar el trabajo en el territorio y priorizar la cohesión del proyecto político por encima de las disputas personales.

