La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo descartó sostener una reunión con el exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, argumentando que el exdiplomático ya no ostenta ningún cargo oficial. Durante la conferencia matutina de este viernes 7 de agosto de 2026, la mandataria reafirmó la postura del Gobierno de México sobre la necesidad de esclarecer la detención de Ismael «El Mayo» Zambada, al considerar que la intervención de agencias estadounidenses sin la autorización de las autoridades locales representa un acto de injerencia extranjera y una violación a las leyes nacionales.
Soberanía nacional y deslinde de agencias estadounidenses
La jefa del Ejecutivo federal señaló que, si bien la captura del capo del Cártel de Sinaloa es un hecho relevante, el método utilizado para concretarla y la posterior ola de violencia en Sinaloa derivada del conflicto entre Los Mayos y Los Chapitos deben explicarse formalmente. Sheinbaum enfatizó que la cooperación bilateral entre ambas naciones debe basarse en el respeto a la soberanía, la confianza mutua y el intercambio transparente de inteligencia, sin coordinar operaciones unilaterales que afecten la seguridad interior del país.
Postura sobre las declaraciones del exembajador
Las declaraciones del Ejecutivo responden a los comentarios de Ken Salazar durante la presentación de su libro de memorias, donde calificó el arresto de Zambada como un triunfo conjunto para la región. La presidenta sostuvo que no se trata de una obstinación diplomática, sino de un imperativo de transparencia y soberanía para el pueblo de México. Asimismo, puntualizó que la colaboración en materia de seguridad continuará directamente con el Gabinete de Seguridad, la Fiscalía General de la República (FGR) y los representantes vigentes del gobierno estadounidense.

