En una entrevista orientada al análisis de la movilidad urbana en la entidad, el especialista en transporte sostenible Ricardo Arredondo Ortiz detalló el sustento técnico y científico que respalda la prohibición de la vuelta continua a la derecha en la zona metropolitana de Querétaro. El especialista precisó que el Reglamento de Tránsito contempla desde años atrás esta restricción, la cual busca reducir la vulnerabilidad de las personas que se desplazan a pie o en bicicleta al momento de atravesar los cruceros viales.
Evidencia estadística sobre riesgos en cruces e intersecciones
El investigador fundamentó la efectividad de la señalética vertical colocada por las autoridades locales basándose en estudios sobre la dinámica de los accidentes viales en la entidad:
- Sectores vulnerables: Cerca del 70% de los atropellamientos de peatones y ciclistas suceden en las esquinas, donde la disputa de espacio frente a vehículos de tonelada y media incrementa el riesgo de accidentes fatales.
- Tasa de mortalidad vial: Reportes de la Comisión Nacional de Seguridad Vial (CONAPRA) señalan que la entidad registró un incremento en su tasa de mortalidad vial, alcanzando 16.3 muertes por cada 100 mil habitantes, donde un tercio corresponde a peatones y otro tercio a motociclistas.
- Uso del espacio público: La congestión en las vialidades principales obedece al volumen de automóviles particulares y no a la presencia de usuarios de la vía pública que caminan o emplean medios alternativos de transporte.
Impacto en la infraestructura y cultura de movilidad urbana
Arredondo Ortiz remarcó la importancia de priorizar la pirámide de movilidad en el diseño de las calles, señalando que la falta de infraestructura segura y ciclovías integrales desincentiva el uso de medios no motorizados en trayectos cortos. El especialista concluyó que la aplicación de semáforos y la restricción a las vueltas continuas resultan indispensables para garantizar el cruce seguro a nivel de calle de personas adultas mayores, infantes, usuarios con movilidad reducida o ciudadanos que de otro modo perciben un riesgo constante al caminar por la ciudad.

