El movimiento Morena rechazó categóricamente las acusaciones formuladas por partidos de oposición y organizaciones de la sociedad civil, las cuales advirtieron sobre riesgos de censura gubernamental tras la presentación de los lineamientos generales para la protección de los derechos de las audiencias. A través de un posicionamiento institucional, el partido gobernante sostuvo que la iniciativa no busca silenciar voces ni limitar la crítica política, sino garantizar el derecho fundamental del pueblo a mantenerse informado.
Crítica al modelo mediático anterior y rechazo a la revisión previa
La dirigencia del partido guinda, encabezada por Ariadna Montiel Reyes, señaló que durante el periodo neoliberal la información fue tratada como mercancía para resguardar intereses particulares, promoviendo la propaganda disfrazada de noticia y la publicidad encubierta. De igual forma, Morena arremetió contra el Partido Acción Nacional (PAN) por impulsar en 2017 una reforma que debilitó la protección a las audiencias, la cual terminó por ser invalidada en 2022 por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
| Punto Clave | Postura Institucional de Morena |
| Control de contenidos | No habrá revisión previa ni censura anticipada a las transmisiones de los medios. |
| Atención a quejas | Los procedimientos legales se iniciarán únicamente tras la difusión de contenidos y mediante queja explícita. |
| Mecanismo de consulta | Se destaca la consulta pública como evidencia de apertura democrática frente a acusaciones de imposición. |
Resguardo de la verdad y confrontación con la oposición
El documento oficial enfatiza que no se pretende regular las opiniones de los medios de comunicación, sino fijar responsabilidades claras para impedir que la manipulación y la desinformación afecten la discusión pública. Frente a las críticas de figuras del PRI y PAN, el partido oficialista reiteró que defender los derechos de las audiencias representa devolver la propiedad de la información al pueblo de México, impidiendo que grupos mediáticos o élites económicas retomen el control sobre los contenidos informativos.

