Durante el acto conmemorativo del 216 Aniversario del Inicio de la Independencia de México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que el país mantiene una postura firme de autonomía y dignidad frente al contexto internacional. En su discurso oficial pronunciado antes de pasar revista a las tropas en el Zócalo capitalino, la mandataria afirmó que “México no se doblega, no se arrodilla y nunca se vende”, reiterando que la nación no aceptará convertirse en colonia ni protectorado de ningún gobierno extranjero.
La jefa del Ejecutivo destacó que la gesta insurgente de 1810 surgió de un movimiento popular único en América Latina, encabezado por Miguel Hidalgo y Costilla, el cual unió la resistencia indígena de tres siglos de colonia con las aspiraciones de justicia social de la población. Sheinbaum subrayó que es una responsabilidad histórica de las actuales generaciones resguardar la soberanía del territorio nacional y honrar las luchas libertarias.
Defensa de la historia y proyectos de nación
En su mensaje a las Fuerzas Armadas y a la ciudadanía, la presidenta contrapuso las posturas históricas sobre el ejercicio de la soberanía en México:
- Carácter popular del movimiento: Resaltó que a diferencia de otros procesos continentales dirigidos por élites militares, la independencia mexicana fue forjada por el pueblo, el bajo clero y comunidades originarias.
- Disputa histórica: Recordó que a lo largo del siglo XIX chocaron dos visiones de país: la facción conservadora que buscó la intervención extranjera con Maximiliano de Habsburgo y la postura liberal y republicana que defendió la autodeterminación.
- Compromiso con la justicia social: Concluyó que la memoria histórica sirve como fundamento para garantizar que la libertad, la justicia y la soberanía continúen construyéndose como pilares del Estado mexicano.

