El presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, alias «Quetu», fue detenido durante una acción coordinada del Gabinete de Seguridad Federal y la Fiscalía General del Estado de Oaxaca en el marco del operativo «Enjambre». Al munícipe se le acusa de integrar una red de extorsión y delincuencia organizada vinculada a la célula criminal de «Los Cromos», facción que opera en la región del Istmo de Tehuantepec a favor del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), brindando protección política, institucional y económica a sus integrantes.
Facilitación tecnológica y red de cobro de piso
Las investigaciones oficiales determinaron que el alcalde utilizaba los sistemas de videovigilancia del C2 municipal para monitorear el despliegue de las fuerzas estatales y federales de seguridad y alertar oportunamente a los criminales. Asimismo, a Sánchez Altamirano se le atribuye el control directo del cobro de piso a comerciantes y empresarios de la región, la adquisición ilícita de armamento de alto poder y la administración de casas de seguridad utilizadas para el tráfico ilegal de personas migrantes.
Captura de operadores e intervención financiera
En el mismo despliegue fue arrestado Alberto de la Paz López, alias “La Parca”, identificado como un jefe operativo clave en el narcomenudeo, homicidios y extorsiones cometidas mediante una flotilla de mototaxis. Ante la gravedad de los imputaciones por corrupción y nexos con el crimen organizado, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ordenó el congelamiento inmediato de las cuentas bancarias de los implicados, mientras que las fuerzas federales mantienen presencia en el municipio oaxaqueño para asegurar la gobernabilidad y desmantelar la estructura delictiva restante.

