El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó a México como el “epicentro” de la violencia generada por el narcotráfico durante su intervención en la 81ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York. Ante el foro internacional, el mandatario estadounidense equiparó a los grupos del crimen organizado con el “ejército islámico del hemisferio occidental” y aseveró que sus integrantes deben ser neutralizados, detenidos o exiliados por la vía militar.
Relación con Claudia Sheinbaum y rechazo al injerencismo
A pesar del tono de sus señalamientos hacia las agrupaciones delictivas, el jefe de Estado norteamericano destacó que sostiene una “muy buena relación” con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y reconoció que el gobierno mexicano coordina esfuerzos para erradicar a estas estructuras. Ante señalamientos previos vertidos por la Casa Blanca, la mandataria mexicana ha enfatizado que las instituciones nacionales mantendrán una postura de colaboración e intercambio de inteligencia en materia de seguridad, pero rechazando categóricamente cualquier tipo de incursión militar extranjera en territorio nacional.
Operaciones militares y postura hacia otros países
Durante su discurso, el líder republicano respaldó la designación de los cárteles como organizaciones terroristas y defendió los recientes operativos tácticos en el Pacífico y el Caribe contra embarcaciones sospechosas de tráfico ilícito de sustancias. Asimismo, la participación del presidente abarcó presiones diplomáticas hacia el gobierno de Cuba —provocando el retiro de la delegación de la isla del recinto—, el anuncio del incremento de la presencia defensiva en Groenlandia y severas advertencias hacia la postura internacional de Irán.

