Durante una conferencia de prensa ofrecida en Dublín, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su administración mantendrá una buena relación con México y descartó la posibilidad de retirarse del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).Las declaraciones del mandatario estadounidense marcaron un contraste directo con su postura hacia Canadá, país al que acusó de aprovecharse comercialmente de Washington en las últimas décadas, al tiempo que reveló negociaciones bilaterales paralelas.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió la permanencia del acuerdo trilateral al considerarlo un pilar de beneficio mutuo para la región.Actualmente, el Gobierno de México sostiene mesas de trabajo directas con la Casa Blanca para atender aranceles aplicados al acero, aluminio y sector automotriz, además de avanzar en la resolución de 54 barreras no arancelarias vinculadas a propiedad intelectual, medicamentos y combate a la piratería.
Clasificación antiterrorista e impacto en la relación bilateral
A la par de las discusiones en materia de comercio internacional, la relación bilateral enfrenta la presión de la política de seguridad norteamericana. Estados Unidos mantiene a ocho grupos delictivos que operan en suelo mexicano dentro de su lista de organizaciones terroristas extranjeras, categoría que incluye al Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel del Golfo, el Cártel del Noreste, el Cártel de Juárez, La Nueva Familia Michoacana, Cárteles Unidos y Los Viagras.
La designación de estas estructuras criminales bajo el marco del combate al narcotráfico y crimen organizado se amplió durante la gira internacional del secretario de Estado, Marco Rubio, por países de Sudamérica. Ante este escenario, la administración mexicana busca consolidar los acuerdos de cooperación binacional en materia económica y de inteligencia sin comprometer la soberanía nacional frente a posibles medidas unilaterales.

