La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que las expresiones de respaldo de autoridades de Estados Unidos hacia el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, forman parte de una narrativa recurrente para promover fracturas internas. Durante su conferencia de prensa matutina, la mandataria argumentó que elogiar a ciertos integrantes de su equipo mientras se lanzan acusaciones contra otros funcionarios es una estrategia histórica de injerencia que no dará resultados.
Contexto de las declaraciones y la cumbre de la DEA
La postura de la jefa del Ejecutivo responde a los comentarios de Terry Cole, director de la DEA, quien se refirió a García Harfuch como un «socio de confianza» durante la Conferencia Internacional para el Control de Drogas celebrada en Argentina.
Sheinbaum subrayó los siguientes puntos respecto a la actuación de su gobierno y la coyuntura política externa:
- Unidad institucional: Aseguró que las maniobras para distanciar al gabinete fracasan debido a la coordinación interna y al compromiso patriótico de los servidores públicos.
- Coyuntura electoral en EE.UU.: Atribuyó la intensificación del discurso estadounidense sobre los cárteles y los señalamientos contra políticos mexicanos a las elecciones intermedias de noviembre en el país vecino.
- Coordinación sin subordinación: Reiteró que el combate a la delincuencia en territorio nacional le compete exclusivamente a las instituciones mexicanas, manteniendo la colaboración bilateral bajo el principio de respeto a la soberanía.
