Durante la conferencia de prensa matutina, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), general Ricardo Trevilla Trejo, informó que el operativo binacional antidrones denominado Águila Alta no ha generado resultados en territorio mexicano. A pesar de esto, el funcionario anunció que la próxima semana se llevará a cabo un encuentro de seguimiento con autoridades de Estados Unidos para intercambiar inteligencia sobre el monitoreo en la franja fronteriza.
El despliegue operativo focaliza sus acciones en una franja de 5 kilómetros en la zona de la Mesa de Otay, cubriendo un margen de 500 metros de profundidad tanto en territorio nacional como en la jurisdicción norteamericana. La estrategia contempla patrullajes terrestres respaldados por 800 elementos militares provistos de equipo especializado para inhibir la señal de aeronaves no tripuladas en un radio de hasta 3 kilómetros.
Uso de tecnología por redes de tráfico de personas
Las autoridades federales detallaron que las operaciones espejo puestas en marcha en la frontera cuentan con el despliegue de 10 mil elementos de la Guardia Nacional y más de 3 mil efectivos militares. De acuerdo con información compartida por agencias estadounidenses, el uso de estos dispositivos en la demarcación fronteriza responde a actividades de vigilancia ejecutadas por redes dedicadas al tráfico de migrantes, descartando de momento la presencia de drones armados en esta área.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo puntualizó que los aparatos detectados corresponden a modelos comerciales utilizados por traficantes para ubicar patrullajes de la CBP o despliegues militares. La mandataria contextualizó la situación destacando la reducción en los flujos migratorios irregulares en la frontera norte, mientras que el embajador estadounidense Ronald Johnson reafirmó el compromiso de colaboración bilateral mediante tecnología e innovación en la zona de Tijuana y San Diego hasta la conclusión del ejercicio programado para septiembre.

