El Departamento de Defensa de los Estados Unidos autorizó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) la realización de pruebas con un arma de energía dirigida conocida como Sistema de Denegación Activa o «rayo de calor», para evaluar su implementación en la frontera con México. De acuerdo con reportes de la cadena estadounidense CNN, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, firmó un memorando que aprueba el préstamo temporal del equipo militar por un periodo inicial de siete meses, dejando bajo responsabilidad exclusiva del DHS la definición de las tácticas operativas y el uso del dispositivo para disuadir cruces irregulares.
Mecanismo de funcionamiento e impacto en el cuerpo humano
El Sistema de Denegación Activa es una tecnología no letal de dispersión de multitudes que emite un haz de ondas electromagnéticas de alta frecuencia con un alcance efectivo de hasta un kilómetro. La energía proyectada penetra únicamente la capa más superficial de la piel, activando de forma inmediata los receptores nerviosos del dolor sin afectar órganos internos. Esta exposición produce una sensación de ardor extremo —comparable al calor de un horno abierto— que genera una respuesta instintiva e inmediata de huida en las personas expuestas.
Antecedentes operativos y preocupaciones sobre su despliegue
Aunque las Fuerzas Armadas de Estados Unidos desplegaron brevemente este equipo en Afganistán hace casi dos décadas sin llegar a utilizarlo en combate, su aplicación en el control migratorio ya había sido evaluada previamente por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en sectores críticos como El Centro, California. Diversos especialistas y organizaciones civiles han expresado preocupación respecto a la seguridad de la tecnología, advirtiendo que los efectos del ardor prolongado, las posibles ampollas superficiales y el pánico derivado del dolor extremo representan riesgos graves para poblaciones vulnerables como familias, niños y adultos mayores en zonas geográficas de difícil acceso.

