La Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos afirmó que el gobierno estadounidense está enfrentando al Cártel de Sinaloa con una estrategia de acciones “urgentes y decisivas”. A través de un mensaje institucional, el titular de la dependencia, Terry Cole, destacó que la prioridad central de la administración del presidente Donald Trump es desmantelar las redes de financiamiento y la logística operativa de las facciones criminales.
Las declaraciones ocurren tras la batería de medidas anunciadas el pasado 29 de septiembre por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro. Dicha acción incluyó la congelación de activos y bloqueo de transacciones para casi 50 individuos y empresas vinculadas a la facción de «La Mayiza», encabezada por Ismael Zambada Sicairos, alias «Mayito Flaco», así como operadores clave en Tijuana y Mexicali.
Asfixia financiera y persecución a redes de apoyo
El titular de la DEA subrayó que el bloqueo financiero dificulta de manera directa la capacidad del cártel para transportar drogas sintéticas, comprar armamento y corromper autoridades en ambos lados de la frontera. Cole advirtió que las agencias federales estadounidenses no harán excepciones y perseguirán a cualquier colaborador, sin importar su función, estatus o fachada empresarial.
Por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que estas acciones demuestran que ningún líder criminal ni funcionario corrupto está fuera del alcance de la justicia. El operativo interagencial contó con la participación de la DEA, el FBI, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), la División de Investigación Criminal del IRS y mandos del Departamento de Defensa de EE. UU.

