En un mensaje difundido a través de sus canales oficiales, Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, rechazó categóricamente las acusaciones que lo vinculan con redes de contrabando de combustible —conocido como huachicol fiscal— y con esquemas de tráfico de influencias en beneficio del empresario Jorge Amílcar Olán Aparicio. López Beltrán afirmó que no existe ninguna prueba que sostenga dichos señalamientos y atribuyó la difusión de esas versiones a una campaña mediática para menoscabar la imagen de su familia.
Deslinde sobre contratos y nexos empresariales
Durante su pronunciamiento, el exdirigente partidista reiteró que ni él ni sus hermanos han intercedido ante autoridades de ningún orden de gobierno para favorecer a personas o empresas con asignaciones presupuestales o contratos públicos. Sobre su relación con Olán Aparicio, explicó que se trata de un conocimiento de índole personal derivado de etapas escolares en Tabasco, precisando que las actividades comerciales del empresario en el ramo de la construcción se desarrollaron de forma independiente a la trayectoria política de su familia.
Postura de la FGR y réplica de la defensa legal
Las menciones surgieron tras el testimonio de Fernando Farías Laguna, exmandatario naval investigado por la Fiscalía General de la República (FGR) por presuntas irregularidades en la importación de combustibles. Al respecto, el órgano procurador de justicia informó que no cuenta con elementos probatorios directos para abrir una carpeta de investigación contra López Beltrán, al clasificar los testimonios como declaraciones de oídas; por su parte, la defensa legal del exmarino cuestionó el criterio de valoración de testimonios dentro del proceso penal.

