El gobierno de Estados Unidos, a través de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro, emitió una alerta dirigida a las empresas transmisoras de dinero para que refuercen sus controles de vigilancia. El objetivo es “detectar, identificar y denunciar” actividades “sospechosas” relacionadas con transferencias de fondos entre EE. UU. y México realizadas por extranjeros indocumentados.
La alerta incluye la vigilancia de las remesas, aunque la FinCEN aclaró que la medida no va dirigida específicamente a estas, pues son “legítimas”.
Vigilancia de Fondos Obtenidos Ilícitamente
La FinCEN subrayó que la alerta busca prevenir la explotación del sistema financiero estadounidense por parte de migrantes que transfieren fondos obtenidos de forma ilícita.
La vigilancia se centrará en:
- Transacciones de $2,000 dólares o más, especialmente si hay sospecha de infracción legal.
- Transferencias transfronterizas de fondos provenientes de empleos “ilegales” o de recursos obtenidos de forma ilícita en EE. UU. por extranjeros indocumentados.
La FinCEN advirtió que “actores maliciosos” han utilizado los envíos de dinero para facilitar o cometer financiamiento del terrorismo, narcotráfico y otras actividades ilícitas.
Contexto del Volumen de Remesas
El Departamento del Tesoro recordó que EE. UU. ha sido testigo de un volumen significativo de transferencias transfronterizas. Según datos de la Oficina de Análisis Económico, las remesas de migrantes desde Estados Unidos a otros países ascendieron a más de 72 mil millones de dólares en 2024.
La FinCEN concluyó que esta alerta es una continuación de medidas previas tomadas para combatir a los cárteles de la droga mexicanos, como órdenes de focalización geográfica en áreas de Arizona, California y Texas, y alertas sobre el contrabando de efectivo y de petróleo en la frontera suroeste.
