La ciudad de Salamanca, Guanajuato, se ha consolidado como uno de los puntos más críticos del Bajío debido a la confrontación directa entre el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL) y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Esta lucha territorial no solo se centra en el control del tráfico de drogas, sino primordialmente en el mercado ilícito de hidrocarburos, la extorsión y el dominio de rutas estratégicas que conectan el centro con el norte del país.
A pesar de la captura de su líder fundador, José Antonio Yépez Ortiz, alias “El Marro”, el CSRL ha demostrado una capacidad de resiliencia notable. Su estrategia para sobrevivir al avance de grupos más grandes se basa en tres pilares fundamentales:
- Alianzas Estratégicas: Para contrarrestar el poder del CJNG, han establecido vínculos con facciones del Cártel de Sinaloa para el suministro de armas, y con el Cártel del Golfo para la distribución de combustible robado.
- Arraigo Local: La organización mantiene redes de corrupción y apoyo en comunidades rurales de Salamanca, lo que les facilita el ocultamiento y la movilidad.
- Influencia desde Prisión: Informes de inteligencia sugieren que «El Marro» sigue enviando directrices desde la cárcel, manteniendo la cohesión de las células operativas que aún operan bajo su mando.
CJNG: La Estrategia de Expansión y Poder de Fuego
El Cártel Jalisco Nueva Generación ha implementado una táctica de incursión violenta para arrebatar territorios históricamente controlados por el CSRL. Su objetivo principal es monopolizar las economías ilícitas de la zona aprovechando su superioridad en armamento y recursos financieros.
La incursión del CJNG en Salamanca se caracteriza por ataques de alto impacto en bares, centros nocturnos y puntos de reunión específicos, con el fin de mermar la estructura financiera y operativa de sus rivales regionales. Esta ofensiva ha derivado en una fragmentación de la seguridad local y un aumento en los homicidios dolosos.
Economías Ilícitas en Disputa
La violencia en Salamanca es impulsada por el alto lucro que generan diversas actividades criminales en la zona. La infraestructura petrolera de la región la convierte en el epicentro del «huachicol», pero el catálogo delictivo se ha diversificado.
| Actividad Delictiva | Objetivo de la Disputa |
| Robo de Combustible | Control de ductos y refinería local. |
| Narcotráfico | Rutas de trasiego hacia la frontera norte. |
| Extorsión | Cobro de «piso» a comerciantes y empresarios locales. |
| Narcomenudeo | Dominio de los puntos de venta en zonas urbanas. |
Impacto en la Población Civil
El choque constante entre estas organizaciones ha transformado la vida cotidiana de los salmantinos. La militarización de la zona, con la presencia reforzada de la Guardia Nacional y el Ejército, ha sido la respuesta gubernamental para intentar contener los enfrentamientos. Sin embargo, la percepción de inseguridad se mantiene elevada debido a la naturaleza indiscriminada de algunos ataques, que ocurren en espacios públicos y deportivos, afectando directamente el tejido social y la economía de la ciudad.
