El reciente viaje de una amplia comitiva queretana a España no solo dejó imágenes de convivencia política, sino que aceleró definiciones rumbo a la sucesión de 2027 y evidenció el desgaste interno de Acción Nacional, consideró el analista político Juan Carlos Espinosa.
En entrevista, Espinosa se refirió a la decisión de Marco del Prete de declinar públicamente su aspiración a la gubernatura durante su estancia en Europa, un movimiento que, dijo, tuvo más carga simbólica que impacto electoral. “Marco del Prete es un funcionario técnicamente muy competente, ha hecho bien su trabajo en las áreas que ha encabezado, pero electoralmente no logró consolidarse como un perfil competitivo”, señaló.
El analista explicó que la carta publicada por Del Prete buscó enviar un mensaje controlado y cuidar su imagen política. “Quiso salir de manera digna y no quedar como alguien que ‘no le dio’ en las encuestas. Electoralmente no representaba una fuerza real, pero sí era importante que fijara postura en sus propios términos”, apuntó.
Espinosa sostuvo que, con esta salida, el PAN va dejando cada vez más claro hacia dónde se inclina la balanza interna. A su juicio, las señales públicas de figuras como el gobernador Mauricio Kuri y el alcalde Felipe Fernando Macías apuntan a que Luis Bernardo Nava se perfila como el principal aspirante rumbo a 2027. “Acción Nacional está marcando tiempos y cerrando filas con los perfiles que consideran más rentables electoralmente”, afirmó.
Sobre el futuro político de Del Prete, Espinosa no descartó que pueda ser considerado para otros espacios, aunque advirtió que una eventual candidatura federal también implicaría enfrentar un escenario electoral complejo. “Es un hombre con visión estratégica y capacidad técnica, pero la política electoral requiere otro tipo de habilidades”, subrayó.
Más allá de los movimientos internos del PAN, el analista fue crítico del viaje a España, al que calificó como un ejemplo de “turismo político” con escasos beneficios comprobables para el estado. “Se ha desvirtuado la figura de promoción. Son comitivas enormes, con funcionarios de distintos partidos, líderes sindicales y hasta medios, y los resultados no son claros”, dijo.
Espinosa cuestionó la falta de seguimiento a los anuncios de inversión que suelen derivarse de estos viajes y consideró que el gasto de tiempo y recursos no se justifica frente a los problemas que enfrenta Querétaro. “No solo es el dinero, es lo que dejan de hacer aquí”, advirtió.
Finalmente, planteó la necesidad de regular y evaluar este tipo de salidas oficiales. “Lo que no se mide, no se puede evaluar. La ciudadanía tiene derecho a saber qué resultados concretos generan estos viajes y si realmente benefician al estado”, concluyó.
