La NFL enfrenta una presión sin precedentes antes de la celebración del Supertazón 60. Diversas organizaciones civiles y más de 184 mil ciudadanos han exigido a la liga una postura clara contra la posible presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante el evento. La petición, impulsada por el grupo MoveOn, busca evitar que las políticas migratorias del presidente Donald Trump empañen el espectáculo deportivo.
Seguridad y tecnología en el estadio
Cathy Lanier, jefa de seguridad de la NFL, aseguró que no existen amenazas creíbles y que la planeación ha involucrado a 35 agencias federales y estatales. A pesar de la controversia, la liga sostiene que los protocolos serán similares a años anteriores, aunque con una novedad tecnológica.
- Operativos: Las autoridades afirmaron que no hay acciones de control migratorio previstas en torno al estadio.
- Inteligencia Artificial: Se confirmó el uso de IA para apoyar las labores de vigilancia, aunque los detalles técnicos se mantienen bajo reserva.
- Afluencia: Se esperan aproximadamente 1.3 millones de visitantes para la semana del evento.
El factor Bad Bunny y la tensión política
El espectáculo de medio tiempo, protagonizado por el puertorriqueño Bad Bunny, se ha convertido en el epicentro del debate político. El cantante, crítico de las políticas de Trump y defensor de los derechos migrantes, ha sido calificado por el mandatario como una «terrible elección».
| Actor | Postura |
| Donald Trump | No asistirá al juego; critica la selección de Bad Bunny por su activismo. |
| Roger Goodell (NFL) | Defiende al artista como una figura capaz de unir a las personas a través de la música. |
| MoveOn | Exige que el estadio sea un espacio libre de agentes federales armados. |
| Bad Bunny | Mantiene su discurso contra el ICE y las tácticas de aplicación de la ley. |
Contexto social en Estados Unidos
El Supertazón se llevará a cabo apenas dos semanas después de incidentes violentos en Mineápolis que involucraron a agentes federales. Este clima de tensión ha polarizado la percepción sobre el evento: mientras el 75% de los demócratas apoyan la participación de Bad Bunny, solo el 16% de los republicanos lo aprueban, según encuestas de la Universidad de Quinnipiac.
Para la NFL, que busca expandir su mercado en América Latina, la integridad de los fanáticos y trabajadores es prioridad. La liga ha reiterado que nunca consideró retirar al cantante del medio tiempo, apostando por la diversidad a pesar de las críticas de los sectores conservadores.
