El show de medio tiempo del Super Bowl LX, celebrado en el Levi’s Stadium, no solo destacó por su energía latina, sino por un segmento cargado de simbolismo. En medio de su presentación, el artista puertorriqueño se acercó a un escenario que simulaba una sala de estar y entregó su premio Grammy al Mejor Álbum de Música Urbana a un niño que lo acompañaba.
La confusión con Liam Ramos
A los pocos minutos de la transmisión, el nombre de Liam Ramos —un niño de 5 años cuya detención por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota generó indignación global— se volvió tendencia. Miles de usuarios aseguraron que el menor en el escenario era Liam, interpretando el gesto como una protesta directa contra las políticas migratorias de Estados Unidos.
Sin embargo, representantes del artista y diversos medios de comunicación confirmaron que la identificación fue incorrecta:
- Identidad real: El niño en el escenario es Lincoln Fox, un actor infantil de 5 años.
- Propósito del show: De acuerdo con la producción, el papel de Lincoln Fox era representar a una versión joven de Benito Martínez (Bad Bunny), simbolizando la importancia de soñar en grande.
- Confirmación del actor: El propio Lincoln Fox agradeció al cantante en sus redes sociales, calificando el momento como «el mayor honor de su vida».
Mensaje de Solidaridad
A pesar de que el niño no era Liam Ramos, el espectáculo de Bad Bunny mantuvo un fuerte tono social. Durante su discurso previo en los premios Grammy, el cantante ya había lanzado un mensaje de «fuera ICE», y en el Super Bowl integró elementos visuales que celebraban la unión de las culturas americanas y el respeto a los derechos humanos.
| Momento Clave | Simbolismo |
| Entrega del Grammy | Representación de los sueños de la infancia y el relevo generacional. |
| Presencia de Lincoln Fox | Homenaje a la niñez latina y a la historia personal del cantante. |
| Visuales en pantalla | Mensajes de paz, inclusión y orgullo por las raíces puertorriqueñas. |
La presentación, que incluyó a figuras de la cultura latina y una orquesta en vivo, ha sido catalogada como una de las más políticas y culturales en la historia reciente de la NFL, reafirmando a Bad Bunny como un artista que utiliza las plataformas globales para dar visibilidad a temas de justicia social.
