TV Azteca, la segunda televisora más importante de México, anunció que su asamblea de accionistas aprobó solicitar un concurso mercantil voluntario. Esta medida busca preservar el valor de la compañía y asegurar la continuidad de sus operaciones frente a un entorno financiero crítico.
Según la empresa, la decisión es consecuencia de una «tormenta perfecta»: la caída de ingresos publicitarios por la irrupción del ecosistema digital, los efectos de la pandemia de COVID-19 y la presión de acreedores internacionales.
Los Tres Pilares de la Deuda
La situación de la televisora se fundamenta en tres frentes que han asfixiado su liquidez en los últimos meses:
- Bonistas en EE. UU.: La empresa adeuda cerca de 600 millones de dólares (incluyendo sobrecargos) por bonos emitidos en 2017 que dejó de pagar en 2020. Actualmente enfrenta un juicio en la Corte de Nueva York liderado por The Bank of New York Mellon.
- Adeudos Fiscales: En enero de 2026, el corporativo realizó un primer pago de 10,400 millones de pesos al SAT. Este desembolso, aunque forma parte de un acuerdo para liquidar deudas históricas, representó un impacto financiero «significativo».
- Costos Operativos: El pago de licencias (3,800 mdp en 2018) y la inversión necesaria para competir con plataformas digitales han mermado su rentabilidad.
El Proceso Judicial en Nueva York
El anuncio del concurso mercantil se da apenas un día después de que el juez federal Paul G. Gardephe, en Nueva York, ordenara a la televisora responder formalmente a la solicitud de un juicio sumario presentada por sus demandantes.
Objetivos del Concurso Mercantil
El director general de TV Azteca, Rafael Rodríguez Sánchez, subrayó que el concurso mercantil no significa el cierre de la empresa, sino una estrategia para:
- Suspender pagos de manera legal para ordenarlos bajo la supervisión de un juez.
- Negociar quitas o esperas con los tenedores de bonos.
- Garantizar la transmisión y el funcionamiento operativo de sus canales sin interrupciones.
Este movimiento legal permite a la empresa ganar tiempo frente a la orden de juicio sumario en Estados Unidos, aunque queda pendiente ver cómo afectará el calendario de pagos acordado con el SAT en México.
