Tras el revés legislativo en el que solo Morena y una fracción minoritaria de sus aliados respaldaron la propuesta original, la mandataria federal delineó una nueva ruta que mantiene la esencia de su proyecto de austeridad. Según Sheinbaum, el plan busca responder a la demanda ciudadana de reducir el costo de la democracia en México.
- Recorte a privilegios: Reducción de financiamiento a partidos y ajuste de salarios en el INE para que ningún consejero gane más que la presidenta.
- Eliminación de duplicidades: Revisión de funciones entre el INE y los Organismos Públicos Locales Electorales (Oples) para optimizar el gasto.
- Democracia participativa: Fortalecimiento de mecanismos para que la ciudadanía tenga mayor incidencia directa en las decisiones públicas y la elección de representantes.
Análisis de la votación y nueva estrategia
La presidenta enfatizó la importancia de que la ciudadanía conociera el sentido del voto de cada bancada, señalando que el rechazo provino del PRI, PAN, Movimiento Ciudadano y la mayoría de los integrantes del PVEM y PT.
| Punto de la propuesta | Objetivo del Plan B |
| Financiamiento partidista | Disminuir el gasto público en dirigencias. |
| Destino del ahorro | Escuelas, hospitales, agua potable y servicios básicos. |
| Estructura electoral | Acabar con la burocracia excesiva y salarios altos. |
Justicia social vs. burocracia electoral
Durante su conferencia, Sheinbaum argumentó que es injustificable mantener presupuestos elevados en las instituciones electorales mientras existen carencias de drenaje, agua y servicios en los municipios. Con el «Plan B», el Gobierno Federal busca forzar una reestructuración administrativa que priorice el bienestar social sobre el mantenimiento de la estructura política tradicional.
Finalmente, la mandataria reafirmó que, aunque sabía que la reforma constitucional sería rechazada, era indispensable presentarla para cumplir con sus compromisos de campaña y evidenciar qué fuerzas políticas están a favor de mantener los privilegios actuales.
