Tras el exitoso despegue de la misión Artemis II este 1 de abril de 2026, la atención se centra en la logística que permitirá a los cuatro tripulantes —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— mantenerse saludables a 400,000 kilómetros de la Tierra. Durante los 10 días de órbita lunar, la alimentación no solo es una necesidad biológica, sino un factor crítico para el rendimiento cognitivo y el bienestar psicológico.
Logística en microgravedad: Una despensa sin refrigeración
La nave Orión carece de sistemas de refrigeración, lo que obliga a que el 100% de los alimentos sean no perecederos. El diseño de los empaques y la textura de la comida están estrictamente controlados para garantizar la seguridad dentro de la cápsula.
- Evitar residuos: Se prohíbe el pan tradicional porque genera migas que podrían flotar e dañar los sistemas electrónicos o ser inhaladas. En su lugar, se utilizan tortillas y panes planos de trigo.
- Tecnología de conservación: Los alimentos son termoestabilizados (calentados a altas temperaturas para eliminar microorganismos), irradiados o liofilizados (deshidratados al vacío).
- Preparación: La tripulación cuenta con un dispensador de agua para rehidratar paquetes y un calentador eléctrico compacto. Las tijeras son la herramienta principal para abrir los envases.
Variedad en el menú lunar
La NASA ha incluido 189 artículos únicos para evitar la «fatiga alimentaria». El menú equilibra carbohidratos, proteínas y grasas, adaptándose al gasto calórico de cada astronauta.
| Momento del día | Ejemplos de platillos |
| Desayuno | Granola con arándanos, huevos revueltos, salchichas y quiche de verduras. |
| Platos Fuertes | Brisket de res, macarrones con queso, brócoli gratinado y ensalada de mango. |
| Guarniciones | Couscous con nueces, coliflor con calabaza butternut y amaranto (pseudocereal rico en proteína). |
| Postres | Chocolates, budín, torta, cobbler de frutas y almendras caramelizadas. |
Hidratación y complementos
El peso es un factor determinante, por lo que las bebidas están estrictamente racionadas, aunque se ofrece una amplia gama de sabores para mantener la moral alta.
- Bebidas: Café, té verde, limonada, cacao, sidra de manzana y smoothies de piña o mango-durazno. Los astronautas tienen derecho a dos bebidas saborizadas por día.
- Condimentos: Para compensar la pérdida del sentido del gusto que suele ocurrir en el espacio, se incluyen cinco tipos de salsas picantes, mostaza, miel, mantequilla de maní y jarabe de arce.
Innovación nutricional: El amaranto
Una de las novedades de esta misión es la inclusión del amaranto. Este alimento fue seleccionado por ser una fuente completa de proteínas y minerales esenciales, ayudando a combatir la pérdida de densidad ósea y masa muscular, problemas comunes en misiones de larga duración.
El factor psicológico
Más allá de los nutrientes, la NASA enfatiza que la comida es un elemento de rutina y cohesión social. Compartir platillos familiares como los macarrones con queso o el brisket ayuda a los astronautas a mantener un vínculo con la Tierra, reduciendo el estrés del aislamiento en el espacio profundo. El éxito de este sistema alimentario será el cimiento para las futuras bases permanentes en la Luna y el eventual viaje tripulado a Marte.
