Tras la presentación oficial del primer prototipo del automóvil eléctrico mexicano Olinia, el Gobierno Federal —a través del coordinador técnico del proyecto, Roberto Capuano— justificó las especificaciones técnicas del vehículo, de manera particular su velocidad máxima regulada de 50 kilómetros por hora, detallando que obedece a una estrategia de mercado y manufactura específica y no a una limitante de desarrollo.
Durante la conferencia de prensa matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, las autoridades explicaron que el diseño conceptual no busca competir de forma directa con la industria automotriz convencional, sino inaugurar una categoría de transporte adaptada a las necesidades de las zonas urbanas de la República Mexicana.
Una nueva categoría de transporte urbano
Roberto Capuano precisó que el auto insignia de la administración federal se ubica formalmente bajo la norma técnica de «vehículo eléctrico de baja y media velocidad», un concepto de ingeniería de transporte que a nivel internacional es catalogado como minimovilidad.
La arquitectura vehicular de Olinia fue defendida bajo las siguientes premisas conceptuales:
- Híbrido urbano: La coordinación del proyecto definió al modelo como un punto intermedio, estableciendo que «no es ni una moto, ni un coche».
- Optimización de ingeniería: Mantener la velocidad en un rango medio es considerado por los desarrolladores como una ventaja competitiva, ya que los requerimientos estructurales, de peso y de absorción de impactos son distintos a los de un coche de altas velocidades.
- Reducción de costos: Esta configuración técnica permite simplificar los componentes de la cadena de suministro, facilitando que el ensamble y las autopartes se mantengan accesibles para el mercado masivo mexicano.
“Lo que nos motivó fue encontrar un producto distinto y especial para los usos que tenemos aquí (…) Olinia no es ni una moto, ni un coche, y por eso no parece ni moto ni coche, es un vehículo que tiene una nueva categoría de movilidad que existe en otras partes”, puntualizó Capuano ante los medios de comunicación.
Cronograma industrial y metas de volumen para 2027
Concluido el diseño y la validación del prototipo funcional, el gobierno mexicano informó que el proyecto transitará de manera inmediata hacia su segunda etapa, enfocada en el diseño, cimentación y equipamiento de la plataforma industrial que albergará las líneas de ensamble del complejo automotriz.
De acuerdo con las proyecciones de la Secretaría de Economía y los ingenieros encargados, se tiene contemplado que las primeras unidades comerciales de Olinia comiencen a circular de manera formal en las calles del país hacia el año 2027. El plan de negocios gubernamental contempla estabilizar la capacidad instalada de la planta de producción hasta alcanzar un ritmo de manufactura de 50 mil unidades anuales, impulsando la proveeduría interna y la transferencia de tecnología mexicana.
