Las selecciones nacionales de Bélgica y Egipto firmaron un empate 1-1 en lo que supuso el partido inaugural de la actividad correspondiente al Grupo G de la Copa del Mundo 2026. El encuentro, desarrollado sobre la cancha del Estadio de Seattle en Estados Unidos, estuvo marcado por la falta de contundencia de la escuadra europea, que pese a ostentar la etiqueta de favorita, no logró reflejar su superioridad en el marcador frente al orden defensivo del conjunto africano.
Acciones del encuentro e hitos históricos
El combinado egipcio rompió las quinielas iniciales al ponerse al frente en la primera mitad del cotejo gracias a una genialidad en tres cuartos de cancha:
- La anotación egipcia (Minuto 20): El astro del Liverpool, Mohamed Salah, sirvió una asistencia para Eman Ashour. El mediocampista del Al-Ahly controló el esférico en las afueras del área y sacó un potente disparo de larga distancia que superó la estirada del guardameta Thibaut Courtois.
- Récord de Salah: Con este pase para gol, Mohamed Salah se convirtió en el primer futbolista del continente africano (desde que se tienen registros en 1996) en registrar una contribución directa de gol en un partido de Copa del Mundo el mismo día de su cumpleaños.
Para la parte complementaria, el director técnico de los Red Devils modificó su esquema e hizo ingresar al terreno de juego al histórico delantero Romelu Lukaku para dotar de mayor peso ofensivo al área rival. La paridad definitiva llegó al minuto 66, cuando en una jugada de apremio provocada por el propio Lukaku, el defensor egipcio Mohamed Hany desvió accidentalmente el balón hacia su propia portería, decretando el autogol que selló la división de puntos.
Panorama y contexto del Grupo G
Bélgica, que cuenta en sus filas con veteranos de la generación dorada que alcanzó el tercer lugar en Rusia 2018 como Courtois y Kevin De Bruyne (actual elemento del Napoli), busca sacudirse el fracaso de Qatar 2022, donde quedaron eliminados en primera ronda. Los europeos aspiran a clasificar a las fases definitivas aprovechando un sector que en el papel luce accesible, complementado por las selecciones de Irán y Nueva Zelanda.
Por su parte, Egipto disputa la cuarta Copa del Mundo de su historia con una plantilla considerada como la más competitiva de sus anales, liderada por Salah. El resultado consolida una jornada inaugural de sorpresas en la justa mundialista, la cual abrió horas antes con el inesperado empate entre España y Cabo Verde, y que continuará con los enfrentamientos entre Uruguay contra Arabia Saudita, e Irán ante Nueva Zelanda.
