La última noche de Michael Jackson comenzó con un destello de genialidad que disipó, por unas horas, el evidente deterioro físico y mental que arrastraba. El 24 de junio de 2009, el «Rey del Pop» completó un ensayo general de más de tres horas en el Staples Center de Los Ángeles para su anticipada gira de regreso This Is It. Dejó a su equipo técnico atónito: coordinó vestuario, coreografías y efectos con la agilidad de sus mejores años. No obstante, al regresar a su residencia alquilada en North Carolwood Drive, el escenario de triunfo se transformó en crisis.
Incapaz de conciliar el sueño debido a su severa dependencia a los fármacos, Jackson presionó a su médico personal, el doctor Conrad Murray. Tras horas de suministrarle dosis fallidas de Valium, lorazepam y midazolam, Murray le inyectó 25 miligramos de propofol a las 10:40 de la mañana del 25 de junio. Poco después, el cantante dejó de respirar de manera definitiva.
Cronología del deceso y negligencia en la habitación
De acuerdo con los registros telefónicos y testimonios presentados durante el juicio penal de 2011, la respuesta médica ante la emergencia estuvo marcada por retrasos críticos y un intento de ocultamiento de evidencias:
- 11:07 a.m. – 11:51 a.m.: El doctor Conrad Murray abandonó la habitación del paciente para realizar llamadas telefónicas de carácter personal a varios conocidos.
- 12:00 p.m.: Murray regresó al dormitorio y descubrió que el intérprete no presentaba signos vitales. Según el asistente Alberto Álvarez, el médico ordenó resguardar viales y bolsas de sueros antes de alertar a los cuerpos de socorro.
- 12:21 p.m.: Se efectuó la llamada formal al número de emergencias 911, más de veinte minutos después de haberse detectado el paro cardiorrespiratorio.
- 01:07 p.m.: En el Centro Médico de la Universidad de California (UCLA), el personal de supervisión sugirió suspender los esfuerzos de reanimación, pero el deceso oficial se retrasó debido a la insistencia de Murray.
La captura a ciegas de una foto de 500 mil dólares
Mientras los paramédicos subían el cuerpo del cantante a la ambulancia, un grupo de fotógrafos de la agencia National Photo Group inició un despliegue caótico en los accesos de la mansión. Ben Evenstad, director de la agencia, ordenó a sus reporteros presionar los lentes contra los cristales polarizados del vehículo sin importar las restricciones de los guardias de seguridad.
El paparazzo Christopher Weiss ejecutó ráfagas de disparos digitales sin visibilidad real. Al revisar el material en las oficinas de edición, el equipo descubrió que una de las tomas mostraba nítidamente el perfil de Michael Jackson en la camilla mientras recibía asistencia de oxígeno.
| Aspecto Comercial / Mediático | Indicador / Cifra Reportada | Impacto en la Industria del Espectáculo |
| Comprador Exclusivo | Revista estadounidense OK! | Adquisición inmediata para asegurar la portada del número especial. |
| Costo de la Transacción | 500,000 dólares en pago directo. | Considerada una de las operaciones económicas más altas por una sola foto. |
| Recaudación Posterior | Estimada en 1 millón de dólares. | Flujo de regalías derivado de la redistribución en agencias aliadas. |
| Calificación de la Crítica | Catalogada como «macabra». | Abrió un debate ético sobre los límites de la privacidad en situaciones de agonía. |
El peso del regreso y la condena judicial
El trágico desenlace fue la consecuencia de meses de presión financiera y física. Jackson había pactado inicialmente una serie de 20 conciertos en el O2 Arena de Londres, pero la demanda masiva lo orilló a extender el contrato a 50 fechas bajo exigentes condiciones de producción. Para mitigar el desgaste, Murray había acumulado cerca de 5,900 mililitros de propofol en el domicilio del artista, administrándoselo durante 60 noches consecutivas.
En el año 2011, un tribunal de California halló culpable al doctor Conrad Murray por el delito de homicidio involuntario. El médico purgó una condena efectiva de dos años de prisión (saliendo libre en 2013 por reducción de pena), tras confirmarse que cobraba un salario mensual de 125,000 dólares financiados por la promotora de la gira para dar asistencia exclusiva al cantante.
