Con motivo del 27.º aniversario de la Fiesta del Trono, el rey Mohammed VI recibió un mensaje oficial del presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, en el que reafirma la posición estadounidense respecto al Sáhara Occidental.
En su mensaje, el mandatario estadounidense reiteró con claridad el reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre este territorio. «Estados Unidos es claro: reconocemos la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental», señaló, añadiendo que la propuesta marroquí de autonomía constituye «la única base para una solución justa, duradera, seria y creíble» al conflicto.
Donald Trump también subrayó la urgencia de alcanzar una resolución, al considerar que «cualquier otra vía solo prolonga el statu quo y es inaceptable». Asimismo, afirmó que su país continuará impulsando esfuerzos para lograr avances concretos en este tema.
El mensaje se inscribe en el marco de unas relaciones bilaterales sólidas. El presidente estadounidense aprovechó la ocasión para felicitar al soberano y al pueblo marroquí, destacando «250 años de historia estadounidense y de amistad duradera con Marruecos», un vínculo basado en «la confianza y el respeto mutuo».
Trump también elogió el papel de Marruecos en el ámbito internacional, resaltando «el liderazgo sabio» del rey Mohammed VI y el compromiso del país con la paz, la lucha contra el extremismo y la seguridad regional, especialmente en el contexto de los Acuerdos de Abraham y la estabilidad del Sahel.
En el plano económico, el mandatario destacó las perspectivas de una cooperación reforzada, señalando que la visión de desarrollo de Marruecos abre «oportunidades de prosperidad para ambos pueblos». Indicó además que ha instruido a sus equipos para trabajar en el fortalecimiento del desarrollo económico y social, incluyendo las provincias del sur.
Finalmente, Trump puso de relieve las oportunidades de colaboración en sectores estratégicos como la energía, la inteligencia artificial, los minerales críticos y la defensa, afirmando que la tecnología estadounidense seguirá acompañando a Marruecos en los próximos años.
«Juntos construiremos una nueva era que priorice los intereses de nuestros pueblos», concluyó el presidente estadounidense.

