Durante una conferencia de prensa realizada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el titular de la Agencia de Control de Drogas (DEA), Terry Cole, anunció la puesta en marcha de un paquete de acciones legales y financieras destinadas a desmantelar de forma integral al Cártel Jalisco Nueva Generación. El funcionario advirtió que la estrategia federal no se limitará a las cúpulas del tráfico de drogas, sino que alcanzará a los servidores públicos y actores políticos que facilitan el lavado de dinero y las operaciones delictivas en México.
Foco en la nueva estructura tras la caída de El Mencho
Cole explicó que tras la muerte del fundador de la organización, Nemesio Oseguera Cervantes, la estructura delictiva demostró capacidad de adaptación, situando a su actual cabecilla, Juan Carlos Valencia González, como el objetivo prioritario para la agencia. Las investigaciones acumulan más de 100 acusaciones formales dirigidas contra miembros clave del grupo, entre los que figuran operadores de alto nivel y los responsables del atentado cometido en 2020 contra el actual secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
Participación del FBI y persecución por fraudes financieros
En el mismo encuentro, el director del FBI, Kash Patel, destacó los avances para frenar la entrada de precursores químicos desde Asia y confirmó la inclusión de tres integrantes del grupo criminal en la lista de los objetivos más buscados a nivel global. Las imputaciones en este rubro abarcan la gestión de redes de fraude mediante tiempos compartidos, un esquema financiero con el que la organización ha obtenido recursos ilícitos de manera paralela al trasiego de fentanilo.

