Un grave escenario de contaminación y mortandad de peces en la presa El Batán ha encendido las alarmas en el municipio de Corregidora, evidenciando fallas de supervisión en las descargas residuales y un manejo deficiente del entorno ambiental. La falta de inspección en las zonas habitacionales e industriales aguas arriba ha deteriorado las fuentes naturales que alimentan el embalse, impidiendo que el ecosistema mantenga condiciones aptas para la vida acuática y la convivencia comunitaria.
Omisiones institucionales y descargas irregulares de fraccionamientos
El deterioro de la presa responde principalmente a la falta de control sobre los efluentes provenientes de nuevos desarrollos urbanos y comercios establecidos en la zona alta de la demarcación:
- Descargas sin tratamiento: Diversos fraccionamientos y establecimientos depositan aguas negras directamente sobre los afluentes naturales que alimentan la presa, ante la ausencia de drenaje entubado y plantas potabilizadoras funcionales.
- Falta de inspección estatal: La Secretaría de Desarrollo Sustentable (SEDESU), encabezada por Marco del Prete, ha sido señalada por priorizar la agenda de promoción externa en lugar de auditar el cumplimiento de las normas ambientales en los rellenos sanitarios y cuerpos de agua de Querétaro y Corregidora.
- Criterios de la autoridad ambiental: El retiro de lirio acuático resulta insuficiente si no se mitigan las fuentes de contaminación de raíz, requiriendo un monitoreo constante por parte de la Procuraduría Ambiental del Estado y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Cuestionamientos al proyecto hídrico y a la gestión municipal
La crisis en El Batán pone en duda la viabilidad técnica del macroproyecto estatal concebido para potabilizar el recurso hídrico de dicho embalse y redistribuirlo a la población, al haber omitido estudios de calidad de agua antes de anunciar inversiones multimillonarias. La combinación de desechos domiciliarios, hospitalarios e industriales representa un riesgo de sanidad pública que invalida el plan hídrico proyectado por el Gobierno del Estado.
A nivel local, la administración municipal que encabeza Josué Chepe Guerrero enfrenta duras críticas por la falta de servicios básicos de alcantarillado en colonias vulnerables y la concesión de licencias de construcción sin garantizar infraestructura sanitaria adecuada. La omisión en la atención del drenaje al aire libre y la falta de capacidad operativa para contener la crisis ambiental mantienen a la población expuesta a focos de infección que afectan de manera directa la salud de las familias en Corregidora.

