La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que representantes del sector empresarial manifestaron su rechazo a que la ministra Lenia Batres asuma la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) a partir de septiembre del próximo año. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que la decisión recae en el propio tribunal, pero enfatizó la urgencia de resolver una contradicción constitucional generada tras la reforma al Poder Judicial aprobada por el Congreso de la Unión.
Lagunas normativas en la elección de la presidencia
El conflicto legal radica en las discrepancias entre los textos vigentes de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Mientras el artículo 94 constitucional establece que la presidencia del tribunal debe asignarse de forma rotatoria cada dos años al aspirante con mayor número de sufragios en la elección judicial —criterio por el cual la posición le correspondería a Batres tras el periodo de Hugo Aguilar Ortiz—, el artículo 97 constitucional conserva la facultad de los integrantes del pleno para elegir a su propio titular mediante votación interna.
Iniciativa legislativa congelada en la Cámara de Diputados
Pese a que el grupo parlamentario de Morena identificó esta inconsistencia normativa y presentó un dictamen en la Comisión de Puntos Constitucionales para priorizar la asignación por mayoría de votos, la propuesta no fue procesada en el pleno de la Cámara de Diputados. El estancamiento de la iniciativa mantiene en incertidumbre el procedimiento formal que determinará el liderazgo de la SCJN, en medio de posturas encontradas entre los miembros del gabinete, los legisladores y los actores del sector corporativo.

