El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, emitió una alerta global debido a la intensificación del fenómeno meteorológico El Niño, calificándolo como un evento de proporciones gigantescas que sitúa al planeta en una zona de peligro por condiciones climáticas extremas. De acuerdo con los monitoreos científicos, el calentamiento de las temperaturas en la superficie del mar en el océano Pacífico ecuatorial está llevando al sistema climático global hacia un escenario sin precedentes registrados.
Pronósticos de la OMM y duración de las afectaciones
La Organización Meteorológica Mundial, encabezada por su secretaria general Celeste Saulo, confirmó que el episodio actual alcanzará su punto máximo hacia finales de este año, aunque sus impactos se extenderán de manera sostenida hasta el 2027. Las proyecciones de la agencia especializada señalan una probabilidad cercana al 100% de que las condiciones de alteración térmica se mantengan hasta febrero, con el potencial de superar los registros históricos recabados durante los últimos 40 años.
Alteraciones meteorológicas e impacto socioeconómico
Aunque el fenómeno se origina de forma natural, los expertos advierten que sus efectos se potenciarán debido al aumento continuo de la temperatura global impulsado por la quema de combustibles fósiles. La OMM anticipa severas perturbaciones en los patrones de precipitación, provocando sequías prolongadas en regiones como la Amazonía, Indonesia y Australia, así como inundaciones y olas de calor en diversas latitudes, por lo que instó a los gobiernos a tomar medidas preventivas en materia de agricultura, salud y energía.
