Durante la presentación de avances de su Segundo Informe de Gobierno en el estado de Colima, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la gobernadora Indira Vizcaíno Silva enfrentaron un ambiente marcado por abucheos, consignas de «fuera» y protestas por parte de asistentes a la asamblea. La irrupción de manifestantes, quienes exhibieron mantas en rechazo a las obras de ampliación del Puerto de Manzanillo, interrumpió de forma recurrente las intervenciones de las autoridades estatales y federales.
Dinámica del evento y respuesta a las inconformidades
Ante las reiteradas interrupciones, la jefa del Ejecutivo federal sometió a votación a mano alzada con los asistentes la continuidad del acto público, comprometiéndose a dialogar con los inconformes al término de la reunión. Pese al consenso de la mayoría para continuar con el orden del día, los reclamos persistieron en el recinto, llevando a la mandataria a pedir que se evitaran confrontaciones y a catalogar las manifestaciones como actos de provocación promovidos por grupos afines al PRI y al PAN.
Soberanía y propuesta sobre requisitos presidenciales
En el marco de su discurso, Sheinbaum Pardo abordó la agenda de soberanía nacional y defendió la iniciativa constitucional para establecer que las personas que aspiren a la Presidencia de la República cuenten de forma exclusiva con la nacionalidad mexicana. La mandataria sostuvo que esta restricción busca evitar interferencias externas y garantizar la rendición de cuentas al pueblo de México, cerrando su participación con la revisión de programas sociales e infraestructura federal proyectados para la entidad.
