La Premier League confirmó que el Manchester City fue declarado culpable de la mayoría de los 115 cargos por irregularidades financieras que enfrentaba tras una investigación iniciada por una comisión independiente. El fallo concluye que la institución incurrió en faltas sistemáticas a las normativas de control financiero durante un periodo de nueve temporadas, abarcando de 2009 a 2018. Ante la resolución del organismo regulador, el actual líder de la competencia británica enfrenta posibles sanciones disciplinarias que van desde la deducción masiva de puntos hasta la expulsión de la primera división del fútbol inglés.
Mecanismos de fraude financiero y falta de cooperación
Las indagatorias arrojaron que la directiva del conjunto de Mánchester implementó maniobras contables mediante la simulación de contratos ficticios con socios comerciales y patrocinadores vinculados a Abu Dabi. Estas operaciones tuvieron como objetivo inflar artificialmente los ingresos operativos y recortar los costos declarados en más de 900 millones de libras esterlinas (aproximadamente 1,190 millones de dólares) ante las auditorías de la liga y de la UEFA. Adicionalmente, el dictamen acreditó la ocultación de pagos destinados a complementar los salarios de jugadores y cuerpos técnicos, así como la negativa del club a colaborar con la investigación entre 2018 y 2023.
Respuesta del club y posibles consecuencias legales
A través de un comunicado oficial, el Manchester City se declaró sorprendido por la resolución de la comisión y reafirmó su postura de inocencia, anunciando que agotará las instancias de apelación correspondientes para revertir el dictamen. La determinación de las sanciones administrativas y deportivas se definirá en una audiencia posterior programada por la liga. En tanto, el veredicto abre la vía para que diversos clubes de la Premier League interpongan demandas por indemnización y daños causados durante el periodo en que se cometieron las infracciones.

