La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo negó de manera categórica la existencia de un pacto político con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, para encarcelar al exfiscal César Jáuregui Moreno a cambio de una embajada. Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria federal tildó las versiones difundidas en diversos medios como «periodismo de ficción» y afirmó tajantemente que su administración no negocia la justicia ni exoneró a la gobernadora por los hechos ocurridos en la Sierra Tarahumara.
El origen del caso y las irregularidades en el operativo
La presidenta reconstruyó los antecedentes de la investigación iniciada por la Fiscalía General de la República (FGR), la cual derivó de un accidente carretero donde fallecieron dos agentes de Estados Unidos que viajaban con personal estatal. La mandataria señaló que la incursión nocturna en el municipio de Morelos buscaba un presunto narcolaboratorio que no fue desmantelado, incurriendo en una irresponsabilidad y en una falta de atribuciones, dado que las fiscalías locales carecen de facultades para esos procedimientos y los elementos extranjeros no contaban con permisos bajo la Ley de Seguridad Nacional.
Imputaciones de la FGR y traslado al Altiplano
Por su parte, la fiscal general Ernestina Godoy informó que tras realizar más de 100 actos de investigación se determinó que César Jáuregui Moreno coordinó el operativo permitiendo la injerencia no autorizada de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), hechos constitutivos del delito de traición a la patria. El exfuncionario fue trasladado al penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México, donde quedó a disposición de una jueza de control federal para definir su situación jurídica, de forma independiente al proceso del fuero común que enfrenta en la entidad.

